En qué consiste
Comprender, expresarse y hablar con mayor confianza.
La comunicación permite expresar necesidades y emociones, relacionarse y participar en el aprendizaje. Cada menor desarrolla el habla y el lenguaje a su propio ritmo, pero algunas dificultades pueden hacer recomendable una valoración logopédica. El acompañamiento se adapta a la edad, las características y las necesidades de cada persona, trabajando de forma cercana y respetuosa para que pueda comunicarse con mayor claridad, seguridad y autonomía.
¿A quién va dirigido?
Para niños, niñas, adolescentes y personas adultas con dificultades en la aparición o evolución del lenguaje, la pronunciación, la comprensión, la expresión oral o la fluidez. También puede resultar útil cuando comunicarse genera frustración, inseguridad o limita la participación cotidiana y educativa.
¿Cómo se realiza la valoración?
Se exploran la comprensión y la expresión, el vocabulario, la construcción de frases, la pronunciación, la organización de los sonidos y la fluidez. La entrevista y la información aportada por la familia o el centro educativo ayudan a entender cómo se comunica la persona en situaciones reales y a establecer objetivos ajustados, sin comparar su evolución con la de otras personas.